domingo, 29 de septiembre de 2019

7 alimentos saludables para agregar a tu dieta en verano



Es verano, esa época increíble del año cuando abundan los productos frescos. Mejor aún: muchas de las frutas y verduras del verano están llenas de beneficios para nuestra salud. A continuación, te presentamos 7 alimentos saludables para agregar a tu dieta en verano:

1. Sandía

Mantenerte hidratado mantiene tu memoria aguda y tu estado de ánimo estable. También ayuda a mantener tu cuerpo fresco (sudando) durante los meses calurosos de verano. La buena noticia es que no solo tienes que beber agua. También puedes comer alimentos con muchos líquidos, como es el caso de la sandía: además de administrar licopeno que protege la piel, la sandía es 92 por ciento de agua. Además, las investigaciones demuestran que comer alimentos que están llenos de agua te ayudan a mantenerte satisfecho con menos calorías.

2. Maíz

¿Sabías que dos antioxidantes, la luteína y la zeaxantina, en el maíz pueden actuar como gafas de sol naturales y ayudar a formar un pigmento macular que filtra algunos de los rayos dañinos del sol? Es verdad. Los mismos antioxidantes también pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar degeneración macular relacionada con la edad, la principal causa de ceguera en personas mayores de 60 años (aunque gran parte del daño ocurre décadas antes).

3. Tomates

No hay duda de que el protector solar debe ser tu primera línea de defensa contra el sol de verano. Pero comer tomates podría brindarte un poco de protección adicional: consumir más licopeno, el carotenoide que los hace rojos, puede proteger tu piel de las quemaduras solares. En un estudio, los participantes que fueron expuestos a la luz ultravioleta tuvieron casi un 50 por ciento menos de enrojecimiento de la piel después de comer 2 1/2 cucharadas de pasta de tomate (o bebieron aproximadamente 1 2/3 tazas de jugo de zanahoria al día), además de su dieta regular, durante 10 a 12 semanas. Sin embargo, los suplementos no fueron tan efectivos: en el mismo estudio, los que recibieron un suplemento de licopeno o el licopeno sintético no estaban protegidos de manera significativa contra las quemaduras solares.

4. Arándanos

Resulta que los antioxidantes en los arándanos pueden ayudar a prevenir la fatiga muscular al eliminar los radicales libres adicionales que producen los músculos durante el ejercicio, según una investigación reciente en Nueva Zelanda.

5. Cerezas

Este verano disfruta de las variedades tanto dulces como agrias. Tomar jugo de cereza ácida puede ayudar a dormir mejor y reducir el dolor posterior al entrenamiento. ¿Pero sabías que los compuestos en cerezas ácidas también pueden ayudarte a adelgazar? Las antocianinas en cerezas ácidas activan una molécula que ayuda a acelerar la quema de grasa y disminuir el almacenamiento de grasa. Para no quedarse atrás, las cerezas dulces están cargadas de potasio, un reductor natural de la presión arterial. Además, las cerezas dulces son ricas en betacaroteno, vitamina C, antocianinas y quercetina, que pueden funcionar juntas sinérgicamente para combatir el cáncer.

6. Café

Beber una sola taza de café al día puede disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de piel. En un estudio de más de 93,000 mujeres, publicado en el European Journal of Cancer Prevention, las que tomaron una taza de café con cafeína al día redujeron el riesgo de desarrollar cáncer de piel no melanoma en alrededor del 10 por ciento. Y cuanto más bebían, hasta aproximadamente 6 tazas o más al día, más bajos eran sus riesgos.

7. Frambuesas

Las frambuesas son una gran fuente de fibra, algunas de ellas solubles en forma de pectina, que ayuda a reducir el colesterol. Una taza de frambuesas contiene 8 gramos de fibra, y un estudio en el Journal of Nutrition sugiere que comer más fibra puede ayudar a prevenir el aumento de peso o incluso promover la pérdida de peso. En el transcurso de un estudio de dos años, los investigadores encontraron que cuando los participantes del estudio aumentaron su fibra en 8 gramos por cada 1,000 calorías, perdieron alrededor de 4 1/2 libras. Pruébalo por ti mismo. Si consumes 2,000 calorías por día, intenta aumentar tu fibra en 16 gramos.



sábado, 28 de septiembre de 2019

Ácido fólico y enfermedades cardiovasculares



En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association del 13 de Diciembre de 2006, investigadores del Departamento de Epidemiología de la Tulane University, Nueva Orleáns, se proponen evaluar los efectos de la administración de suplementos de ácido fólico sobre el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular o por todas las causas mediante un meta-análisis de todos los ensayos clínicos aleatorizados y controlados realizados entre personas con enfermedad cardiovascular o renal preexistente.

En el año 1969 se propuso la hipótesis de que el aminoácido homocisteína puede afectar al proceso de formación de las placas de ateroma. Desde entonces, se ha acumulado sustancial evidencia que relaciona los niveles de homocisteína en el plasma y en suero sanguíneos con el riesgo de enfermedad cardiovascular.

El ácido fólico y la cianocobalamina


El ácido fólico y la cianocobalamina (vitamina B12) son importantes reguladores del metabolismo de la homocisteína en el cuerpo humano, y otros estudios han demostrado que existe una relación inversa entre la demencia frontotemporal y los niveles de homocisteína en la sangre.

Por otra parte, estudios no aleatorizados han demostrado que el aporte en la dieta de ácido fólico se relaciona inversamente con el riesgo de enfermedad cardiovascular, mientras que estudios aleatorizados han probado que los suplementos dietéticos de ácido fólico reducen los niveles de homocisteína en la sangre.

Alimentos ricos en ácido fólico son los guisantes, los aguacates, los plátanos, las naranjas y los espárragos. De las bases de datos médicos (MEDLINE), de un total de 165 trabajos relevantes fueron seleccionados 12 ensayos aleatorizados en los que se comparaban los efectos de la administración de suplementos de ácido fólico o un placebo, durante una duración mínima de 6 meses, en la incidencia de accidentes cardiovasculares.

La síntesis de los datos obtenidos en el meta-análisis es la siguiente:

  1. Los estudios seleccionados incluyen datos de 16.958 participantes con enfermedad cardiovascular pre-existente.
  2. Los riesgos relativos de los pacientes tratados con suplementos de ácido fólico, comparados con los de los pacientes utilizados como control, fueron de 0,95 para la enfermedad cardiovascular, 104 para la enfermedad coronaria, 0,86 para el ictus, y 0,96 para toda causa de mortalidad.


Las conclusiones son que, hasta la fecha, no se ha demostrado que la administración de suplementos de ácido fólico reduzca el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular, entre participantes con una historia previa de enfermedad cardiovascular. Varios ensayos clínicos en marcha, con un amplio número de participantes, pueden ofrecer una definitiva respuesta a una cuestión tan importante para la salud pública.